Quijote
Hízome el cielo, según vosotras decís, hermoso, y de tal manera, que, sin ser poderosas a otra cosa, a que me améis os mueve mi hermosura, y por el amor que me mostráis, decís, y aun queréis, que esté yo obligado a amaros. Yo conozco, con el natural entendimiento que Dios me ha dado, que todo lo hermoso es amable; mas no alcanzo que, por razón de ser amado, esté obligado lo que es amado por hermoso a amar a quien le ama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario